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Introducción
Hace
casi un año que he sido llamado por el Ministro general con su Definitorio para
suceder a fr. Ambrogio Sanna en el oficio de Postulador general.
Sé
que, de parte del gobierno central de la Orden, no ha sido fácil lograr la
sucesión de fr. Ambrogio. Agradezco la confianza que ha sido puesta en mí y
desde el inicio de esta relación agradezco sinceramente también al P. Sanna la
paciencia demostrada en el adiestrarme en el oficio de Postulador general.
Es
obvio que la presente relación se refiere, en su mayor parte, al trabajo
desarrollado por mi estimable predecesor, tanto más que en este último año no
ha “desistido para nada en su actividad", sino que ha aprovechado para
completar algunos trabajos por los que sentía gran interés, además de
ayudarme a dar los primeros pasos en la promoción de las Causas de
canonización.
Expondré la información teniendo presente el desarrollo de cada una de
las Causas,
- comenzando por las más recientes o, mejor dicho, por aquellas que apenas
han dado los primeros pasos y se encuentran todavía en la fase de
“investigación diocesana”;
- informaré,
luego, sobre lo realizado durante el sexenio para las Causas
llegadas a la Congregación para las Causas de los Santos, tanto en lo que se
refiere al estudio que permite preparar la “Positio super vita, virtutibus et
fama sanctitatis” o la “Positio super martyrio” de los Siervos de Dios,
como en la fase de discusión en los diversos niveles de la Congregación;
- referiré sobre las beatificaciones hechas o próximas a
realizarse;
- en fin, daré noticia de las Causas de Beatos encaminadas a la canonización
formal, y de la única canonización que se ha tenido durante el sexenio;
-
a modo de apéndice presentaré algunas Causas “previstas”.
1.
Promoción
de las Causas en fase diocesana
A – Tres son las Causas que han sido abiertas en este sexenio y que se hallan todavía en fase diocesana.
1.1
–Siervos de Dios Miguel Tomaszek
y Zbigniew Strzalkowski,
sacerdotes de la Provincia de Cracovia, y Alejandro Dordi,
sacerdote del clero diocesano de Bérgamo, matados por guerrilleros de
“Sendero Luminoso”, los dos primeros el 19 de agosto de 1991, en Pariacoto (Perú),
y el tercero el 25 del mismo mes en Santa, en la diócesis de Chimbote.
Después
de petición explícita del Ordinario del lugar, Mons. Luis Bambarén, con el
apoyo de la Conferencia Episcopal Peruana, la Congregación para las Causas de
los Santos autorizó, con fecha 5 de junio de 1995, la apertura de la Causa de
canonización con un año de anticipación sobre el término previsto por la
legislación actual (cinco años después de la muerte de los Siervos de Dios).
Poco
más tarde, nombrado el Vicepostulador en Chimbote en la persona del P.
Estanislao Olbrycht, actual párroco de Pariacoto, se ha iniciado la investigación
diocesna bajo la responsabilidad del Obispo de Chimbote. Sucesivamente, en 1996,
se pidieron y realizaron los procesos rogatorios en Cracovia y Bérgamo, con el
fin de recoger testimonios y documentos sobre la infancia, formación y primeros
años de apostolado de los Siervos de Dios.
En
este momento, la investigación se halla a punto de concluirse.
1.2
–Siervo de Dios Francesco (Costantino) Mazzieri,
fundador de nuestra misión en Zambia y primer Obispo de Ndola, muerto en Ibenga
(Zambia), el 19 de agosto de 1983, a la edad de 94 años.
Las
ayudas para la preparación de la Causa del P. Mazzieri se iniciaron poco después
de su muerte, en particular, con ocasión del centenario de su nacimiento
(1989), a petición de la Provincia de las Marcas, de la que el hermano Obispo
había sido miembro.
El
primer paso oficial de la Causa se dió el 30 de mayo de 1996 por el Ministro
provincial de las Marcas con el apoyo unánime de la asamblea de la CIMP. A la
instancia, dirigida al Ministro general, de promover la Causa ante los oficios
competentes, no acompañaba la entrega de la documentación necesaria que
justificase la conformidad del gobierno central de la Orden. Entre tanto, sin
embargo, el Obispo de Ndola obtenía, con fecha del 14 de abril de 1999, el
“nulla osta” de la Santa Sede para el comienzo de la investigación
diocesana.
A
comienzos del año 2000 se llevan a cabo todos los requisitos formales
prescritos y el 27 de abril del mismo año tiene lugar en Ndola la primera sesión
del proceso. Se ha iniciado, por lo tanto, el examen de los testigos residentes
en Zambia y, al mismo tiempo, se ha pedido, por rogatoria, al obispo de Ancona-Ósimo,
abrir una investigación suplementaria para oir a los testigos residentes en
Italia y recoger la correspondiente documentación.
1.3 – Siervo de Dios León (Clovis) Veuthey,
sacerdote de la Provincia de Suiza, durante muchos años profesor en nuestro
Colegio Internacional y en otros centros de estudio romanos, muerto en Roma, el
7 de junio de 1974.
La fama de santidad del P. Veuthey era expresada abiertamente por muchos
de nuestros hermanos y por otras personas que lo tuvieron como profesor y guía
espiritual. En particular, un grupo de personas, coordinado por el P. Ernesto
Piacentini, en el quinto aniversario de la muerte del Siervo de Dios (1979),
constituía la “Asociación Amigos del P. León Veuthey”, comprometida en
mantener viva la memoria de nuestro hermano, publicar sus escritos y recoger los
documentos sobre su vida y virtudes, facilitando así el comienzo de la Causa de
canonización.
El Capítulo general ordinario de 1995 aprobó la moción presentada por
el Ministro provincial de Suiza, con la que se urjía la promoción de la Causa
del P. Veuthey. Esto fue posible el 20 de septiembre de 1997, cuando el Ministro
general con su Definitorio mandaba al Postulador general que hiciese una petición
formal al Vicario de la Diócesis de Roma.
Con fecha 3 de marzo de 1998, el P. Ambrogio Sanna presentaba al card.
Camillo Ruini el “supplex libellus” con la debida documentación. Realizadas
las primeras formalidades (parecer favorable de los obispos de Lacio, edicto
informativo y voto de dos censores teólogos sobre los escritos publicados por
el Siervo de Dios), ahora se está a la espera de que la Santa Sede conceda el
“nulla osta” para convocar la primera y pública sesión de la investigación
diocesana.
B – Otras tres Causas se hallan aún abiertas en sede diocesana, aunque
fueron presentadas canónicamente en los sexenios precedentes.
1.4 – Siervo de Dios Quírico Pignalberi,
confundador de la Milicia de la Inmaculada, durante casi cuarenta años maestro
de novicios de la Provincia Romana, muerto en Anzio, el 19 de julio de 1982,
tres meses antes de la canonización de San Maximiliano Kolbe.
La investigación diocesana se abrió el 20 de julio de 1992, en el
convento del Piglio, donde el P. Quírico transcurrió más de la mitad de su
vida.
Durante estos años se ha escuchado a 75 testigos y se camina hacia la
sesión conclusiva del proceso diocesano. Se espera, en particular, que la comisión de expertos, nombrada por el Obispo, examine
los escritos inéditos del Siervo de Dios y la documentación referente a su
vida, virtudes y fama de santidad.
Se
espera, concluya cuanto antes la
fase diocesana, para iniciar el estudio de la Causa ante la Congregación para
las Causas de los Santos.
1.5 – Sierva de Dios Concetta Lombardo,
joven perteneciente a la Orden Franciscana Seglar, matada a los 24 años, en
1948, en Stalettí (Catanzaro), por negarse a seguir a un padre de familia que
se había enamorado de ella.
Realizadas las actas preliminares, con la aceptación de la Causa por
parte del gobierno central de la Orden, en 1988, el Arzobispo de Catanzaro abrió
el 30 de enero de 1990 la investigación diocesana, en el curso de la cual
fueron oídos todos los testigos previstos. El proceso ha sufrido cierto
aplazamiento por motivo de la muerte de dos miembros del tribunal eclesiástico,
además de la necesidad de volver a escuchar a algunos testigos, para lograr
algunas aclaraciones.
Recientemente, el 25 de octubre de 2000, los restos mortales de la Sierva
de Dios han sido trasladados a la iglesia parroquial, pero sin proceder al
reconocimiento canónico.
1.6 – Siervo de Dios Dolindo Ruotolo,
sacerdote del clero de Nápoles, miembro de la Orden Franciscana Seglar, muerto
casi a los noventa años, en 1970.
Desde el 1978, el Ministro general, con el consentimiento de su
Definitorio, aceptaba que la Causa del Siervo de Dios se confiase a nuestra
Postulación; se iniciaba así la recogida de la documentación necesaria para
la apertura formal de la investigación diocesana. Contemporáneamente, el
Postulador pedía que se publicase, tanto la autobiografía de don Dolindo como
algunos de sus escritos espirituales.
A instancia de numerosas y autorizadas peticiones, fr. Ambrogio Sanna
presentó en febrero de 1995 la solicitud formal de la apertura del proceso de
canonización, entregando todos los escritos del Siervo de Dios para el examen
de los teólogos censores.
Al inicio de enero de 1997, el Arzobispo de Nápoles pedía a la
Congregación para las Causas de los Santos el “nulla osta” de la Santa Sede
para la instrucción de la Causa, pero hasta el día de hoy no ha dado ninguna
respuesta.
C – Otras dos Causas han sido confiadas oficialmente a nuestra
Postulación general, aunque hasta ahora no ha sido posible llegar a los actos
formales para el comienzo de la investigación canónica, en sede diocesana.
1.7 – Sierva de Dios Santina Collani,
religiosa de las Hermanas de la Misericordia, un instituto agregado a nuestra
Orden, muerta en Vercelli, en 1927.
En 1992, la Superiora general de las Hermanas de la Misericordia pidió a
la Orden promover la Causa y, con fecha del 7 de septiembre de 1993, el Ministro
general acogió la petición, confiando al Postulador general el encargo de dar
los pasos necesarios para la apertura de la investigación necesaria.
Nombrado inmediatamente como Vicepostulador un sacerdote de la diócesis
de Vercelli, el 25 de abril de 1995, el Arzobispo promulgó el edicto
informativo con vistas a la introducción de la Causa. El ‘iter canónico’
ha sido frenado, tanto por la muerte del Vicepostulador y la necesidad de
nombrar su sucesor, como por el cambio de Arzobispo, ocurrido en febrero de
1996. Desde entonces la Causa guarda silencio.
1.8 – Sierva de Dios Verónica Antal,
joven de 22 años, perteneciente a la Orden Franciscana Seglar e inscrita en la
Milicia de la Inmaculada, matada en las cercanías de Halaucesti (Rumanía) por
defender hasta el final su pureza.
La fama del martirio de Verónica ha sido siempre muy viva entre la
población católica de Moldavia, pero sólo en los años noventa se dieron los
pasos necesarios para promover la Causa. En 1994, fr. Eugen Blajut recogió más
de doscientos testimonios escritos sobre la virtud y el martirio de Verónica.
El
30 de julio de 1996, el Capítulo provincial de Rumanía aprobó la petición de
promover la Causa; el 15 de octubre del mismo año, el Ministro general confió
esta Causa a nuestra Postulación general. Fr. Ambrogio Sanna inmediatamente dio
los pasos necesarios. Cuanto antes, la Provincia pondrá un joven sacerdote a
disposición para que siga el ‘iter’ de la Causa con la competencia
necesaria.
Se tiene conocimiento también de gracias especiales y de curaciones
prodigiosas obtenidas por la intercesión de la Sierva de Dios.
2. Causas en fase de estudio ante la Congregación vaticana
Actualmente,
son ocho las Causas de Siervos de Dios que se hallan en fase de estudio ante la
Congregación para las Cuasas de los Santos, en preparación de la “Positio
super martyrio”, o “super vita, virtutibus ac fama sanctitatis”.
2.1 – Siervo de Dios Francisco Zirano,
sacerdote de la Provincia de Cerdeña, desollado vivo por esbirros sarracenos,
el 25 de enero de 1603, en Árgel, a donde se había acercado para rescatar de
la esclavitud al primo y hermano diácono Francisco Serra.
Ya en 1731 se había intentado preparar el proceso para el martirio de
Zirano, pero en Roma esta solicitud se había cruzado con una análoga
presentada por los Observantes de Cerdeña, quienes consideraban al Siervo de
Dios de su familia. No obstante las aclaraciones aportadas en 1745 por el
Ministro provincial, P. Luigi Sanna, con las que demostraba la pertenencia de
Zirano a los Conventuales, la Causa no logró partir.
Sólo en enero de 1984 el Ministro general, con el consentimiento de su
Definitorio, acogía la petición de la Provincia de Cerdeña de promover la
Causa de canonización. Con el “nulla osta” de la Santa Sede, el Arzobispo
de Sásari abrió, en septiembre de 1990, la investigación diocesana sobre el
afirmado martirio de Zirano y la concluyó un año más tarde, adquiriéndose
abundante y segura documentación histórica.
En el curso de este último sexenio se ha elaborado el “Summarium
documentorum” y cuanto antes se entregará también la “Informatio super
martyrio”, redactada por fr. Ambrogio Sanna y por él mismo trabajada con
tenacidad y amor, particularmente en el curso del presente año 2000. Se espera,
por lo tanto, hacer pública toda la “Positio” en los primeros meses de
2001.
2.2 – Venerable Siervo de Dios Giuseppe Maria Cesa,
sacerdote de la Provincia de Nápoles, contemporáneo de San Francisco Antonio
Fasani y del Beato Antonio Lucci, muerto en Avelino en 1744.
La causa de beatificación se encaminó a los diez años de la muerte de
Cesa y, en 1762, la S. Congregación de los Ritos publicaba el “decretum super
non cultu”, pero luego se paró todo.
Después de algunos intentos de recuperación, en 1983 la Postulación obtuvo
que se emprendiese de nuevo la Causa, favorecida por el reconocimiento de los
restos mortales del venerable Siervo de Dios y por la adquisición de un
importante número de documentos. En los años sucesivos, exactamente en 1989,
se publicó una nueva biografía crítica de Cesa, escrita por el historiador P.
Gustavo Parisciani.
Al comienzo del presente sexenio, en 1995, ha sido constituida por el
Obispo de Avellino una nueva Comisión de expertos historiadores para la
recogida y examen de la documentación, y ahora se espera que la Comisión
complete su trabajo, después de lo cual se procedería a la redacción de la
“Positio”, bajo la guía del relator P. Cristoforo Bove.
2.3 – Siervo de Dios Diego Kelemen,
apóstol y predicador popular, Ministro provincial de Hungría, muerto en
Miskolc, en 1744.
La fama de santidad de Kelemen se difundió en Hungría inmediatamente
después de su muerte, como resulta de la “Vita Servi Dei”, escrita el mismo
año 1744 por un discípulo suyo, y pronto se difundió también en nuestra
Orden, como aparece en varios documentos de la mitad del siglo XVIII.
En 1774-76 el Obispo de Eger estableció el proceso “super non cultu”,
que, sin embargo, permaneció incompleto, sólo porque el Obispo no lo resolvió
con su sentencia. En 1794, también el Obispo de Alba Julia formalizó un
proceso “super fama virtutum et miracolorum”, que se cerró después de
haber oído a un solo testimonio y la adquisición de algunos documentos sobre
la vida y virtudes del Siervo de Dios provenientes de la Curia episcopal de Eger.
Ni squiera este proceso pudo ser enviado a Roma en aquella época, por las
dificultades políticas del momento.
En 1927 una nueva biografía del P. Kelemen suscitó en los hermanos
hungareses y en los superiores de la Orden un nuevo interés por la Causa, que
en 1938 se enriqueció, a raíz de la transmisión a la Postulación general de
una copia auténtica de los documentos de los procesos precedentes.
En 1975, el P. Raimundo Rakos publicaba en Roma una amplia biografía y
muchas cartas de Kelemen y, dos años más tarde, el primado de Hungría, Card.
Lekai, presentaba a Pablo VI una carta, firmada por todos los Obispos de la nación,
con la que se solicitaba la reanudación de la Causa. Esto fue posible en 1978,
cuando el Postulador general, P. Donald Kos, presentó a la Congregación
vaticana el resumen del proceso de Eger.
En 1979-80 se procedió al reconocimiento de los restos mortales del
Siervo de Dios y a una conveniente sepultura en nuestra iglesia de Miskolc. Al año
siguiente el Postulador, P. Sanna, presentaba a la Congregación la “Positio
super scriptis”, al que seguía el decreto de aprobación.
Después de la promulgación de las nuevas normas sobre las Causas de
canonización, en 1984 el Obispo de Eger formalizó un proceso “super
continuatione famae sanctitatis Servi Dei”, mientras tanto que el P. Ernesto
Piacentini recogía en Hungría nuevos documentos sobre Kelemen y posteriormente
llegaban a la Postulación los documentos conservados en el archivo capitular de
Alba Julia.
Se consideró terminada, de este modo, la recogida de la documentación,
por lo que el Postulador procedió a la elaboración del “Summarium
documentorum”, que fue presentado en 1996 al relator nombrado por la
Congregación. Éste, sin embargo, ha aconsejado que se amplíe la búsqueda de
documentos y se ordene de nuevo el “Summarium”. Cuanto antes se procederá
también a la redacción de la “Informatio”.
2-4 – Siervo de Dios Ludovico Coccapani,
miembro de la fraternidad de la Orden Franciscana Seglar, durante muchos años
presidente de las Conferencias locales de San Vicente de Paul, muerto en
Calcinaia (Pisa), el 14 de noviembre de 1931.
Desde el principio la Causa de canonización se confió a nuestra
Postulación y el P. Antonio Ricciardi la siguió en la primera parte del
‘iter’ diocesano, es decir, de 1949 al 1966, cuando el proceso se paró por
dificultades extrínsecas a la Causa.
Sólo en 1989, con el actual Arzobispo de Pisa, Mons. Alessandro Plotti,
el Postulador fr. Ambrogio Sanna logró desbloquear el proceso, que se cerró el
15 de noviembre de 1996 en la basílica de San Francisco, en Pisa.
Las Actas de la investigación diocesana, enviadas a la Congregación,
fueron abiertas canónicamente con decreto del 28 de enero de 1997. En el examen
de las Actas se señalaron dos omisiones de forma, a las que se ha procurado
suplir durante estos años. Ahora se espera que la Curia arzobispal de Pisa, envíe
tales cumplimientos, con el fin de obtener el decreto de validez de la encuesta
diocesana y proceder a la redacción de la “Positio super vita, virtutibus et
fama sanctitatis” de Ludovico Coccapani, verdadero servidor de Dios y de los
pobres y marginados.
2.5 – Siervo de Dios Melchor (José)
Fordon, sacerdote de la Diócesis de Vilnius, luego superior de
nuestro convento de Grodno, cuando, en 1919, fue devuelto a la Provincia de
Polonia, muerto el 27 de febrero de 1927 en Grodno, entonces territorio de
Polonia, agregado luego a la URSS y que ahora forma parte de la República de
Bielorusia.
La Postulación general intentó promover la Causa de canonización ya en
1964, pero sólo fue posible en 1991, con la independencia de Bielorusia y la
constitución de la Diócesis de Grodno.
Con el consentimiento del Obispo de Grodno, el proceso diocesano se
formalizó en Varsovia, con la autorización de la Congregación de las Causas
de los Santos, concedida el 1 de septiembre de 1993.
La investigación diocesana, seguida con diligencia por el Vicepostulador
fr. Gregorio Bartosik, ayudado por fr. José Makarczyk desde Grodno, comenzó el
30 de junio de 1997 y se completó el 21 de septiembre de 1998.
Presentado en Roma, el resumen de las Actas de la investigación se abrió
con decreto del 12 de noviembre de 1998, mientras que el decreto sucesivo de
validez de las mismas Actas fue amanado exactamente un año después, el 12 de
noviembre de 1999, sanando un presunto defecto formal, por motivo de la carencia
del consentimiento de la Conferencia Episcopal regional.
Por parte de la Postulación general se está trabajando en la traducción
de uno de los volúmenes del proceso, después de lo cual se pedirá el
nombramiento del relator de la Causa y se encaminará el estudio para la redacción
de la “Positio super vita, virtutibus et fama sanctitatis” de este Siervo de
Dios, que en los últimos años de su vida fue también confesor y consejero de
San Maximiliano Kolbe.
2.6 – Siervo de Dios Tomás de Celano,
discípulo y biógrafo del Seráfico Padre San Francisco, considerado
“beato” desde tiempo inmemorial, muerto en Tagliacozzo (L’Aquila) en 1260.
La promoción de la Causa de canonización de Tomás de Celano,
repetidamente deseada en el transcurso de los siglos por las Familias
Franciscanas, se reafirmó en 1960 con motivo de las celebraciones del séptimo
centenario de la muerte del “Beato”.
En 1968, el Obispo de Avezzano instituyó la Comisión histórica
diocesana para la investigación y el examen de la documentación necesaria en
vistas del proceso “super cultu ab immemorabili” que, a petición del
Postulador general P. Antonio Ricciardi, fue formalizado en 1970-71.
Enviadas las Actas a la Congregación, en 1973 se procedió a la redacción
de la primera “Positio”, que resultó demasiado insuficiente, como resultó
también la segunda redacción (1976). La tercera elaboración de la “Positio
super cultu ab immemorabili”, hecha por el P. Giovanni Bastianini, la presentó
el nuevo Postulador, P. Ambrogio Sanna, en 1980. Después de un largo estudio de
parte de dos relatores, que se sucedieron en aquellos años, la Congregación
para las Causas de los Santos emanó, con fecha del 27 de noviembre de 1991, el
decreto “super validitate processus”.
En 1983, renovada la legislación para el desarrollo de las Causas de los
Santos, y por tal razón, se tuvo que plantear el estudio de la Causa de Celano
con vistas a preparar una “Positio super cultu immemorabili atque virtutibus”,
aprobada ésta se debería proceder directamente a la beatificación formal,
dado que el milagro se suple con el previsto reconocimiento del culto inmemorial.
En el último decenio (1991-98), con la colaboración del P. Giovanni
Odoardi, el Postulador general ha redactado el “Summarium documentorum”.
Entre tanto, la Congregación nombraba al P. Cristoforo Bove como nuevo relator
de la Cuasa, el cual procede a la redacción de la “Informatio”, que
permitirá proceder –se espera que con rapidez- al estudio de los censores
historiadores y de los teólogos, y, luego, al de los miembros Cardenales y
Obispos de la Congregación, a quienes corresponde formular el juicio último
antes de la decisión del Sumo Pontífice.
2.7 – Siervo de Dios Giacomo Bulgaro,
religioso profeso de la Provincia de Padua, durante casi treinta años portero
del convento de San Francisco en Brescia, donde murió la tarde del 27 de enero
de 1967. Tuvo como maestro de noviciado al P. Dionisio Vicente Ramos, matado el
31 de julio de 1936 cerca de Granollers (Barcelona), que será beatificado el próximo
11 de marzo de 2001 junto con otros cinco hermanos españoles.
Ya en 1982, el Capítulo ordinario de la Provincia Patavina había pedido
que se promoviese la Causa de canonización y, el 19 de abril de 1986, el
Ministro general con su Definitorio encomendaba esta tarea a la Postulación
general.
La investigación diocesana, comenzada en Brescia el 19 de noviembre de
1989, se concluyó el 13 de diciembre de 1990. El decreto de validez del proceso
ha sido emanado por la Congregación para las Cuasas de los Santos con fecha del
27 de noviembre de 1992, después de lo cual la Causa ha sido confiada al
relator P. Hieronim Fokczynski, SI, y se ha iniciado un largo trabajo para la
redacción de la “Positio super vita, virtutibus et fama sanctitatis”; ha
sido necesario ordenar de nuevo todos los escritos personales del Siervo de Dios
y someterlos al atento examen de un experto en teología mística; además, la
redacción de la “Positio” ha sido confiada a otro colaborador, que ahora
está llevando felizmente a término su trabajo. Se espera, por lo tanto,
entregar pronto el texto completo de la misma “Positio”, para que pueda
publicarse y sucesivamente ser examinada según la “praxis” de la Congregación.
Entre tanto, se está evaluando la documentación referente a un presunto
milagro ocurrido a finales de enero de 1997 por intercesión de fr. Giacomo.
2.8 – Siervo de Dios Girolamo Maria
Biasi, sacerdote de la Provincia de Padua, confundador de la Milicia
de la Inmaculada, muerto en Camposampiero el 20 de junio de 1929.
La Causa de canonización del P. Girolamo había sido respaldada por el
propio San Maximiliano Kolbe, y a los diez años de su muerte (1939), el P.
Leonardo Frasson había recogido recuerdos y testimonios escritos, además de
manuscritos (cartas y cuadernos) del Siervo de Dios. Con fecha 8 de diciembre de
1987, los restos mortales del P. Girolamo fueron trasladados del cementerio
ciudadano a la iglesia de los Santuarios Antonianos de Camposampiero, junto a la
estatua de San Maximiliano.
En 1996, el P. Faustino Ossanna, paisano del P. Girolamo, publicó una
biografía del Siervo de Dios, junto con la documentación recogida en 1939.
Sucesivamente, el 9 de julio de 1997, el Capítulo ordinario de la
Provincia de Padua aprobaba la promoción de la Causa de canonización, y el 19
de septiembre del mismo año, el Ministro general confiaba al Postulador general
la tarea de preparar formalmente la fase diocesana del proceso canónico.
Con fecha del 11 de septiembre de 1998, la Congregación vaticana concedía
la traslación de competencia de la diócesis de Padua a la de Treviso: la
ciudad de Camposampiero, de hecho, está dividida en dos parroquias, dependiente
cada una de una de estas diócesis y, mientras los Santuarios Antonianos se
hallan unidos a Treviso, el hospital en el que murió el P. Girolamo y que dista
algunos cientos de metros del convento, se encuentra bajo la jurisdicción de
Padua.
La investigación diocesana, abierta en Treviso el 8 de marzo de 1999, se
cerró el 4 de marzo de 2000 y unos días más tarde las actas procesales fueron
depositadas ante la Congregación para las Causas de los Santos, que ha emanado
el decreto de validez de la investigación diocesana, el 17 de noviembre de
2000. Ahora se inicia el estudio para la redacción de la “Positio”.
3. Causas preparadas para la
discusión de la “Positio”
En la Congregación para las Causas de los Santos se hallan actualmente
cinco “Positiones” publicadas, en espera de discusión, cuatro de ellas se
han mejorado durante este sexenio. Es costumbre del dicasterio vaticano que la
discusión de la “Positio” sea “solicitada” por un milagro evidente y ya
examinado en sede diocesana; de lo contrario, dicha discusión puede permanecer
mucho tiempo en “lista de espera”.
3.1 – Sierva de Dios Maria Giuseppina Benvenuti
(Zeinab Alif), de la Orden de Santa Clara, conocida comunmente como “La
Moretta”, nacida en Sudán en 1845/46, raptada por negreros a la edad de ocho
años, rescatada poco después de la esclavitud y, luego, conducida a Italia,
donde fue encomendada a las Clarisas de Belvedere Ostrense (Ancona); a la edad
de treinta años fue acogida entre las Clarisas de Belvedere (poco después el
monasterio fue trasladado a Serra de’ Conti). Llego a ser abadesa del
monasterio y murió a los ochenta años, en 1926, en Serra de’ Conti, con
manifiesta fama de santidad.
La investigación diocesana fue realizada en Senigallia durante los años
1987-88 y la “Positio” ha sido presentada oficialmente en 1994, por lo
tanto, en el sexenio precedente.
3.2 – Siervo de Dios Venancio Katarzyniec,
de la Provincia polaca de San Antonio, maestro de novicios en Kalwaria Paclawska,
donde murió el 31 de marzo de 1921.
El proceso informativo diocesano fue preparado en 1950-51, pero se tuvo
que completar la instructoria durante los años ochenta. Después de la traducción
del polaco –hecha por el P. Zbigniew Suchecki- de la biografía del Siervo de
Dios y de otros documentos, se obtuvo de la Congregación vaticana el decreto de
validez de la investigación diocesana y se empezó, por medio del abogado
Giulio Dante, la preparación de la “Positio super virtutibus et fama
sanctitatis” que se completó con la presentación del relator P. Ambrogio
Eszer, OP, y lleva la fecha del 2 de enero de 1996.
3.3 – Venerable Siervo de Dios Bartolomeo Agrícola
(Bauer), scerdote de la Provincia de Nápoles, aunque es de origen alemán,
muerto en Nápoles en 1621.
La Causa de canonización ha tenido un ‘iter’ muy largo, ya que el
proceso informativo fue preparado inmediatamente después de la muerte del
Siervo de Dios (1621-23); continuado un siglo después (1741-42), obtuvo los
decretos “super scriptis” (1744) y “super introductione Causae” (1744).
Pero la reanudación de la Causa se llevó a cabo sólo en 1988, después de la
publicación de la biografía escrita por Oreste Casaburo, y el hallazgo de toda
la documentación precedente (en la Biblioteca Nacional de París, en el Archivo
Secreto Vaticano...).
Finalmente, el 11 de noviembre de 1994, la Congregación para las Causas
de los Santos emitió el decreto “de validitate procesus” y se inició así
la preparación de la “Positio”, cuidada por el abogado Andrea Ambrosi, bajo
la responsabilidad del relator P. Ambrogio Eszer, OP; éste completó su trabajo
firmando la presentación de la “Positio” con fecha del 14 de febrero de
1997.
3.4 – Siervo de Dios Luigi Lo
Verde, clérigo profeso de la Provincia de Sicilia, muerto a la edad
de 21 años en Palermo, el 12 de febrero de 1932.
La investigación diocesana se llevó a término en los años 1985-88,
mientras que el decreto sobre la validez de la misma investigación fue emanado
por el dicasterio vaticano el 22 de febrero de 1992. En este mismo año se
hicieron el reconocimiento de los restos mortales del Siervo de Dios y su
traslación a la iglesia del Sagrado Corazón, en Palermo-Noce.
La “Positio”, redactada por el P. Filippo Rotolo, bajo la guía y la
responsabilidad del relator, P. Cristoforo Bove, lleva la fecha del 12 de
febrero de 1997.
3.5 – Sierva de Dios Isabel María Satoko
Kitahara, laica japonesa inscrita a la Milicia de la Inmaculada,
nacida en 1929 y muerta en Tokyo, el 23 de enero de 1958, en el pueblecito de
Arinomachi, donde había elegido vivir desde el 1950, poco después de recibir
el bautismo, en medio de los pobres y de los traperos, ejerciendo una caridad
heroica y una intensa actividad apostólica.
La Causa de canonización fue solicitada a partir de 1972 por la
Provincia Japonesa, y el Ministro general, P. Vitale Bommarco, favoreció la
recogida de la documentación inicial, necesaria para la preparación de la
Causa. El proceso de reconocimiento se desarrolló en Tokyo, en los años
1981-83.
Llevadas a Roma las Actas, la Congregación para las Causas de los Santos
declaró la validez del proceso con decreto del 5 de octubre de 1984 y encomendó
la Causa al relator, P. Peter Gumpel, SI, que firmó, en 1990, el
“Summarium” de los documentos redactado por el Postulador, P. Ambrogio Sanna,
y su colaborador, P. Ernesto Piacentini. Terminada la elaboración de la
“Informatio super virtutibus” bajo la guía del nuevo relator, P. Cristoforo
Bove, toda la “Positio” fue publicada el 14 de agosto de 1997.
4. Causas de Venerables en
espera del milagro
La Postulación general ha seguido, en tiempos remotos o recientes,
algunas Causas, que han llegado hasta la declaración de las virtudes heroicas
de los respectivos Siervos de Dios, por lo que han sido condecorados con el título
de “Venerables”. Para tales Causas se espera sólo que el Señor –a petición
también de nuestras oraciones- conceda la “confirmación” de un milagro que
–examinado por la Congregación para las Causas de los Santos y aprobado por
el Papa- consienta continuar para la beatificación formal.
4.1 – Venerable Domenico Girardelli
da Muro, muerto en Amalfi (Salerno) el 30 de dicembre de 1683: sus
virtudes heroicas fueron reconocidas por Pío VI con decreto del 2 de agosto de
1789.
Se espera la publicación de una biografía crítica, en fase de
preparación por parte de un hermano de la Provincia de Nápoles.
4.2 – Venerable Angelo Antonio Sandreani,
muerto en Iesi (Ancona), el 29 de octubre de 1752: sus virtudes heroicas fueron
aprobadas con decreto del Beato Pío IX, el 12 de septiembre de 1852.
Recientemente se llevaron a cabo algunas iniciativas, entre ellas el
reconocimiento de los restos mortales del Venerable y su ubicación en la
capilla del monasterio de las Clarisas de Iesi, así como la publicación de una
biografía popular, preparada por el canónico Costantino Urieli. Se espera la
preparación de una biografía crítica del Venerable Sandreani.
4.3 – Venerable Benvenuto Bambozzi,
muerto en Ósimo, el 24 de marzo de 1875, y sepultado en nuestra iglesia: el
decreto “super virtutibus” fue aprobado, el 11 de diciembre de 1987, por
Juan Pablo II. Un presunto milagro no se ha manifestado tal en un examen a
fondo.
Para el Venerable Bambozzi se espera también que un competente hagiógrafo
redacte una buena biografía documentada.
5. Causas de venerables
declarados Mártires o ya beatificados
El sexenio que está concluyendo ha visto dos Beatificaciones formales,
mientras que una de ellas se celebrará el próximo 11 de marzo de 2001. En los
tres casos se trata de Causas de martirio.
5.1 – Beatos Louis-Armand Adam
y Nicolas Savouret,
sacerdotes matados por odio a la fe en Rochefort, diócesis de La Rochelle, en
el mes de julio de 1794, durante la Revolución Francesa.
La Causa de los 64 sacerdotes mártires de La Rochelle se confió a
nuestra Postulación durante unos treinta años, hasta que el Ordinario
diocesano, actor principal de dicha Causa, en 1988 confió el encargo de
Postulador único a un religioso francés, escogiendo también un colaborador
francés, el historiador Yves Blomme, para la redacción de la “Positio super
Martyrio”, que se presentó a la Congregación en 1992 y en seguida puesta en
lista para la discusión: en los días 29 de enero y 17 de mayo de 1994 tuvo
lugar el congreso peculiar de los consultores historiadores y la sesión
ordinaria de los Cardenales y Obispos, de manera que, el 2 de julio del mismo año,
Juan Pablo II firmó el decreto “super martyrio”.
El rito de beatificación se celebró el domingo, 1 de octubre de 1995,
en Roma, en la plaza de San Pedro. Los Beatos Louis-Armand y Nicolas se unen a
los otros dos hermanos nuestros, mártires de la Revolución Francesa, Jean François
Burté y Jean Baptiste Triquerie (beatificados en 1926 y 1955 respectivamente),
en la veneración de la Iglesia y presentados para nuestra imitación en la
fidelidad a Cristo.
5.2 – Beatos Antonin Bajewski,
Pius Bartosik, Innocenty Guz,
Achilles Puchala y Hermann Stepien,
hermanos sacerdotes; Tymoteusz Trojanowski
y Bonifacy Zuchowski,
hermanos no sacerdotes, matados por los nazis en odio a la fe en campos de
concentración o en otras partes, entre el mes de mayo de 1941 y el de julio de
1943. Los beatos Antonin, Pius, Tymoteusz y Bonifacy murieron en el campo de
concentración de Oswiecim, Innocenty en el de Sachsenhausen: los cinco pertenecían
a la comunidad de Niepokalanow, ya santificada por el martirio de San
Maximiliano Kolbe; los Beatos Achilles y Hermann, sin embargo, fueron matados en
Bielorusia durante un rastreo.
El ‘iter’ para llegar a la Beatificación de estos Mártires ha sido
muy rápido. De hecho, comenzó en los últimos días de 1993 y se terminó a
mitad de 1999 con la Beatificación.
Después de los preliminares necesarios, la investigación diocesana se
tuvo en Varsovia, del 26 de mayo al 12 de diciembre de 1994. Enviadas las actas
a Roma, el 2 de junio de 1995 se emitía el decreto sobre la validez del proceso
y sucesivamente, con fecha del 13 de octubre de 1995, la Congregación para las
Causas de los Santos decretaba la incorporación de las Causas de nuestros Mártires
a la principal “Vladislaviensis”, llegando así a 108 el número de Siervos
de Dios polacos matados por los nazis durante la segunda guerra mundial, para
los que se estaba preparando la “Positio super martyrio”. Las etapas de la
discusión de la Causa fueron las siguientes: el 20 de noviembre de 1998, se
tuvo el congreso peculiar de los consultores teólogos y, el 16 de febrero de
1999, la sesión ordinaria de los Cardenales y Obispos miembros de la Congregación,
así que, el 26 de marzo, Juan Pablo II ordenaba la publicación del decreto
sobre el martirio de los 108 Siervos de Dios matados “in odium fidei”.
La beatificación tuvo lugar en Varsovia, el 13 de junio de 1999, durante
el último viaje apostólico del Santo Padre a su tierra natal.
5.3 – Venerables Alfonso López
López, Miguel Remón Salvador, Modesto
Vegas Vegas, Dionisio Vicente
Ramos, Francisco Remón Játiva
y Pedro Rivera Rivera,
matados en odio a la fe por los comunistas en las cercanías de Granollers,
entre finales de julio y los primeros días de septiembre de 1936, durante la
guerra civil española.
Los procesos diocesanos se celebraron en Barcelona, del 5 de octubre de
1953 al 5 de abril de 1961, casi veinte años después del martirio de los seis
religiosos, pero hasta el 1981 el desarrollo de las Causas de los mártires de
la revolución española se suspendió, por motivo de la situación socio-política
de la nación.
Al emprenderse de nuevo el estudio de la Causa, se debieron
buscar otros documentos y testimonios (especialmente relativos a las
circunstancias de la muerte del P. Pedro Rivera), que enriquecieron las actas ya
presentadas al dicasterio vaticano, el cual emitió el decreto “de validitate
processus” con fecha del 2 de junio de 1989, mientras que dos años más
tarde, en 1991, se completaba y publicaba la “Positio super martyrio”,
redactada por el abogado Giulio Dante con la presentación del relator, Mons. José
L. Gutiérrez.
La discusión de
la «Positio» se tuvo el 10 de febrero de 1998 en el congreso peculiar de los
consultores teólogos, a la que siguió, el 2 de febrero de 1999, la sesión
ordinaria de los Cardenales y Obispos de la Congregación. Basados en estos
pareceres positivos, Juan Pablo II, en la audiencia del 26 de marzo de 1999,
autorizaba la publicación del decreto sobre el martirio de Alfonso López y
compañeros.
Nuestro deseo era que la Beatificación se hubiese celebrado durante el Año
Santo de 2000, pero la Santa Sede consideró oportuno esperar la conclusión de
otras Causas de mártires españoles. Finalmente –como ha sido comunicado a la
Orden por el Ministro general- el rito de Beatificación está fijado para el 11
de marzo de 2001, segundo domingo de Cuaresma.
6. Causas de Beatos promovidas
para la canonización por confirmación del culto
Entre las Cuasas por las cuales en los siglos XVII-XIX nuestra Postulación
obtuvo de los Sumos Pontífices el decreto de confirmación del culto, al menos
tres han sido recuperadas con vistas a la canonización formal.
Para conseguir esta meta, la legislación actual requiere que se complete
lo que no se hizo a su tiempo, ya que se “contentó” con la sola confirmación
del culto inmemorial, quizás con la concesión de la misa y del oficio en honor
del Beato. Por lo tanto, es necesario “que se establezca en la Curia, donde se
llevó a cabo el proceso ‘super cultu’, la investigación diocesana ‘super
vita et virtutibus’. Dicha investigación será evidentemente de carácter
documental. Después de lo cual se deberá seguir el ‘iter’ canónico formal
para la promulgación del respectivo decreto sobre el ejercicio heroico de las
virtudes. Además, la misma legislación requiere para la canonización un
milagro, debidamente aprobado y atribuido a la intercesión del beato” (carta
del Prefecto de la Congregación, 30 de septiembre de 1995, sobre la Causa del
Beato Odorico de Pordenone).
6.1 – Beata Ángela de Foligno,
de la Tercera Orden de San Francisco (1248-1309).
El culto inmemorial a la Beata Ángela fue reconocido implícitamente, el
7 de mayo de 1701, por Clemente XI, cuando concedió la facultad de celebrar
misa y oficio divino a toda nuestra Orden y a la diócesis de Foligno.
Sólo muy avanzado el siglo XX se intentó emprender de nuevo la Causa de
canonización, después de una larga serie de cartas suplicantes llegadas de
diversas partes del mundo. En 1992, el Postulador, P. Ambrogio Sanna, envió una
solicitud formal al Obispo de Foligno, quien formó una comisión histórica
para la búsqueda de documentos. El 23 de julio de 1994, el Obispo, Mons.
Arduino Bertoldo, entregaba las actas de la investigación a la Congregación
para las Causas de los Santos, que presentaban lagunas en la documentación y
omisión de actas de procedimiento.
En 1998 se completaba un nuevo “Summarium documentorum” y se
entregaba al dicasterio vaticano que aún señalaba nuevas reservas por lo que
respecta al procedimiento canónico de la investigación diocesana.
Ahora se espera, con la ayuda del Promotor de la fe de la Congregación,
llegar a superar los obstáculos jurídicos, de manera que permita la publicación
del decreto de validez del proceso, para proceder al estudio verdadero y propio
de la Causa, o sea, a la preparación de la “Positio super vita et
virtutibus” y a la ulterior discusión de los consultores historiadores, teólogos
y de los Cardenales y Obispos de la Congregación.
6.2 – Beato Odorico Mattiuzzi
de Pordenone, sacerdote O.Min. (1265-1331).
El culto
inmemorial al Beato Odorico fue reconocido, el 2 de julio de 1755, por Benedicto
XIV, quien dos años más tarde concedió a la Orden la facultad de celebrar la
fiesta, facultad extendida después a la diócesis de Údine y de
Concordia-Pordenone.
En el siglo XX, a continuación de la edición crítica en 1929 de la
relación del viaje misionero de Odorico, se despertó el interés por la
reanudación de la Causa de canonización del Beato. En 1982 se tuvo un Convenio
de estudio sobre la vida y la obra del Beato Odorico y, en 1994, el Ministro
provincial de Padua, P. Agostino Gardin, hacía una solicitud explícita para la
reanudación de la Causa.
El 15 de abril de 1994, el Postulador, P. Ambrogio Sanna, presentó el
“supplex libellus” al Arzobispo de Údine, que ha procedido a la institución
de una comisión de historiadores para recoger la documentación que consienta
probar no sólo la continuidad del culto, sino, sobre todo, la heroicidad de las
virtudes ejercidas por el Beato Odorico.
Se está en espera de que la comisión concluya su trabajo, de manera que
el Ordinario udinense reciba judicialmente las actas y las transmita a la
Congregación vaticana para el ulterior estudio que exige la legislación de
1983.
6.3 – Beato Antonio Primaldo,
Obispo de Otranto y 800 compañeros, matados, el 14 de agosto de 1480, y
conocidos como los “Mártires de Otranto”.
El culto inmemorial fue reconocido, el 11 de mayo de 1778, por Clemente
XIV.
La reanudación de la Causa –solicitada muchas veces, especialmente a
continuación de la visita de Juan Pablo II a Otranto con motivo del quinto
centenario del martirio- fue preparada por el Obispo local con la creación, en
1988, de una comisión histórica para la recogida y el examen de los
documentos, y confiando la Causa de canonización, en 1989, a nuestra Postulación.
La investigación diocesana, iniciada en 1991 y completada en 1993, fue
enviada a la Congregación vaticana en abril de 1993, la cual, el 27 de mayo de
1994, emanó el decreto de validez del proceso. La “Positio super martyrio”,
presentada en 1996, ya ha obtenido el visto favorable de los consultores
historiadores (28 de abril de 1998).
Se espera ahora que se determine la fecha del congreso peculiar de los
consultores teólogos.
6.4 – Beato Andrea Conti,
sacerdote O.Min. (1240-1302).
El culto
inmemorial del Beato Andrea fue confirmado, el 11 de dicembre de 1723, por el
pontífice Inocencio XIII.
Recientemente (octubre de 2000), el Ministro de la Provincia Romana ha
informado al Ministro general sobre la voluntad de la Provincia de promover la
reanudación de la Causa de canonización de este Beato, sepultado en nuestra
iglesia conventual de San Lorenzo en el Piglio y que es considerado uno de los
inspiradores de la convocatoria del primer Jubileo, el año 1300.
En vista del séptimo centenario de la muerte del Beato, la Provincia
Romana piensa promover una amplia investigación histórica, que favorezca la
reanudación efectiva de la Causa.
7. Causa histórica terminada
con la canonización
Durante el sexenio, una de las Causas confiadas a la Postulación general
de nuestra Orden ha terminado con la Canonización.
7.1 – Santa Cunegunda (Kinga), reina, de la Orden de Santa Clara
(1224-1294).
El culto inmemorial fue reconocido, el 11 de junio de 1690, por Alejandro
VIII, quien concedio, el 17 de diciembre, la facultad de celebrar la misa y el
oficio divino en honor de la Beata.
Después de varios tentativos, en 1990, el Obispo de Tarnów (Polonia)
confió nuevamente la Causa de canonización al Postulador general de nuestra
Orden y, en 1993, nombró una comisión histórica que al año siguiente terminó
egregiamente sus trabajos, de tal manera que, el 3 de marzo de 1995, la
Congregación para las Causas de los Santos pudo emanar el decreto de validez de
la investigación diocesana. La “Positio super vita et virtutibus” fue
redactada, bajo la guía y la colaboración del relator, P. Cristoforo Bove, por
el Postulador, P. Sanna, y por su colaborador, P. Zbigniew Suchecki.
La “Positio”, publicada en 1996, ha sido rápidamente estudiada y
aprobada, primero por los consultores historiadores (10 de octubre de 1996),
luego por los consultores teólogos (10 de octubre de 1997), y finalmente por
los Cardenales y Obispos miembros de la Congregación (19 de mayo de 1998); Juan
Pablo II promulgó el decreto de la heroicidad de las virtudes con fecha del 3
de julio de 1998.
Entre tanto, el Postulador había presentado al examen del dicasterio
vaticano la documentación sobre un manifiesto milagro, atribuido a la intercesión
de la Beata Kinga, realizado en 1974 en Katowice (Polonia). El caso fue
examinado, el 19 de noviembre de 1998, por la Consulta médica, que declaró
científicamente inexplicable el rápido retroceso del mal. Luego, los
consultores teólogos se manifestaron favorablemente (11 de diciembre de 1998)
acerca de lo sobrenatural de la curación y la conexión entre las invocaciones
dirigidas a la Beata y la sanación. A las mismas conclusiones llegaron los
Cardenales y Obispos en la sesión ordinaria del 12 de enero de 1999. Juan Pablo
II ratificó este juicio, el 12 de febrero de 1999, y, con fecha del 18 de
marzo, concedía la dispensa de la convocatoria del Consistorio y de la relativa
consulta de los que tienen derecho al voto.
Finalmente, el 16 de junio del mismo año 1999, en Stary Sacz, el Sumo
Pontífice ha llevado a cabo la solemne canonización de la Beata Kinga, o
Cunegunda.
8. Causas empezadas
Como apéndice presento otras tres Causas –por el momento sólo
empezadas- para las que la Postulación general ha sido invitada a preparar el
‘iter’ para su desarrollo.
8.1 – Mons. Giovanni Soggiu, Prefecto Apostólico de la misión
de Hinganfú, en Shensi, China, matado cruelmente por bandoleros, el 12 de
noviembre de 1930, mientras desarrollaba su ministerio sacerdotal.
La introducción de la Causa de canonización por declaración de
martirio del P. Soggiu ha sido solicitada repetidamente en los documentos
coetaneos y en los sucesivos sobre la fama de martirio. Sin embargo, las muchas
solicitudes no han ido acompañadas hasta ahora por una petición formal al
Ministro general para asumir esta Causa entre las que la Orden promueve a través
de la Postulación.
En 1951, el Postulador general, P. Antonio Ricciardi, en una relación
sobre el estado de las Causas introducidas, afirma: “No podemos excluir en un
futuro próximo las Causas de los Siervos de Dios Mons. Giovanni Soggiu, primer
Prefecto Apostólico de la misión china de Hinganfú...”. El P. Ricciardi,
que conocía la biografía de Mons. Soggiu, publicada el 1947 por el P. Felice
Rossetti, y los documentos citados allí, se mostraba favorable a la introducción
de la Causa de canonicación del Siervo de Dios; pero enviando su actuación al
futuro, mostraba la urgencia de buscar testimonios más precisos sobre las
circunstancias y motivos de aquella trágica muerte.
En 1967, el P. Pietro Maleddu, Prefecto Apostólico de Hinganfú, preparó
la segunda edición de la obra de Rossetti (Una misión en China),
completándola con nuevas noticias. En 1975, el P. Mateo Luo, discípulo del P.
Maleddu, publicó en Bolonia (la segunda edición en Oristano 1980) el volumen Una
misión en China de los Franciscanos Menores Conventuales (1925-1952),
incluyendo la narración del martirio de Mons. Soggiu.
La Provincia de Cerdeña, directamente interesada en el caso, ha
continuado recogiendo todos los documentos útiles con el fin de presentarlos al
examen interno de la Orden y, luego, a la Curia eclesiástica que se determine,
para la instrucción del proceso. Este proyecto era compartido por el Postulador
general, P. Ambrogio Sanna.
8.2 – P. Plácido Cortese,
sacerdote de la Provincia de Padua, matado en Trieste, en la sede de las
SS alemanas, a primeros de noviembre de 1944. El Siervo de Dios, miembro de la
comunidad del Santo, en Padua, estaba encargado de asistir, durante la segunda
guerra mundial, a hebreos, prófugos y prisioneros encerrados en un campo de
concentración en las cercanías de la ciudad, y se dedicaba con celo al
ejercicio de esta obra de caridad. Por tal motivo, el 8 de octubre de 1944, fue
raptado alevosamente por dos desconocidos y se perdió su rastro. Conducido a la
sede triestina de las SS alemanas, se le torturó hasta la muerte, como se supo
por testimonios fidedignos. Los religiosos, que de ninguna manera lograron
salvarlo, se convencieron muy pronto de que su muerte había sido un verdadero
martirio, y de aquí su deseo de un reconocimiento del martirio por parte de la
Iglesia.
Se interesó de la promoción de la Causa Mons. Antonio Vitale Bommarco,
quien entregó a la Postulación general algunos importantes documentos sobre el
martirio del P. Cortese.
El Ministro provincial, P. Luciano Fanin, con su Definitorio ha decidido,
en la sesión del 15-19 de junio de 1999, pedir al Ministro general el
consentimiento para la promoción de la Causa de canonización del P. Cortese.
Ahora se espera la documentación preliminar para someterla al examen del
Ministro general, para que, con su Definitorio, autorice a la Postulación
general promover la Causa.
8.3 – P. Carlos de Dios Murias, sacerdote de la Provincia
Rioplatense, nacido en Córdoba, el 10 de octubre de 1945, matado en Chamical,
diócesis de la Rioja, el 18 de julio de 1976, junto con el misionero sacerdote
francés Gabriel Longueville; al poco tiempo fueron matados también el
catequista laico Venceslao Pedernera y el Ordinario diocesano Mons. Enrique
Angelelli.
Se difundió en la Diócesis y entre los Hermanos Menores Conventuales la
fama de su martirio. El nuevo Obispo de la Rioja, Mons. Bernardo Witte, decidió
dar los pasos para la introducción de la Causa de canonización de los cuatro mártires,
estableciendo, el 22 de junio de 1990, una comisión que recogiese toda la
documentación posible sobre los hechos de julio-agosto de 1976; pero su sucesor
en la sede episcopal, Mons. Fabriciano Sigampa, suspendió la investigación de
la comisión.
Transcurridos ya casi 25 años, durante los cuales continúa difundiéndose
la fama de martirio de los cuatro Siervos de Dios, Mons. Sigampa considera
llegado el tiempo oportuno para promover la Causa.
La Postulación espera el desarrollo de la iniciativa, con el fin de
ofrecer la oportuna colaboración.
Conclusión
Agradezco al Ministro general y a su Definitorio –y sé que el P.
Ambrogio Sanna se une a este deber de gratitud- el interés y apoyo ofrecidos
constantemente a la obra de promoción de las Causas de canonización confiadas
a la Postulación general de la Orden.
Agradezco también a los Vicepostuladores que colaboraron, en las
diversas Provincias, con el oficio central de la Postulación. El P. Ambrogio,
además, agradece también al P. Zbigniew Suchecki, que durante muchos años ha
sido su colaborador directo.
Agradezco, en fin, a los Ministros provinciales su apoyo a las Causas de
canonización patrocinadas o apoyadas por ellos.
A ellos va –como a todos los superiores a nivel general y local- el
fraterno deseo de que contribuyan con todas sus fuerzas y posibilidades al
compromiso de santificación personal de todos sus hermanos. Esto es, para ser
sinceros, un deber mucho más importante y pesado que el promover las Causas de
canonización de algunos hermanos muertos hace tiempo y que el Señor ha
glorificado como sólo Él sabe hacerlo. ¿Nuestros Santos y Beatos qué son, en
el fondo, si no ejemplos que el Señor pone a nuestro lado para que sean guía y
estímulo en el camino del seguimiento del Señor Jesús que nosotros,
itinerantes en este mundo, andamos de día en día?
¡Gracias!. Y buen trabajo.
Fr.
Cristoforo M. Zambelli
Postulador
general
Roma,
26 de noviembre de 2000, Solemnidad de Cristo Rey.